Todo mundo en México insiste en las "reformas pendientes"; las estructurales o en las reformas de las reformas.
Estoy convencido que necesitamos una sola reforma... reformar el poder del esatdo en su concepción amplia, la que incluye las nociones gramscianas de sociedad política y sociedad civil simultáneamente. México precisa renovar su vida pública y muchos ámbitos de lo privado.
En este momento de cogobierno, pongamos los incentivos en el acuerdo (primero objetivos y metas, después los instrumentos)... qué queremos de la reforma laboral, qué de la nueva reforma energética y así...
ayudémos al presidente a que no se le desahaga el país... y demandémosle respeto a los ciudadanos y a los intereses superiores del país (por lo menos los mayoritarios) comprtándose a la altura de la circunstancias. Se esperaba mucho más de Calderón. Hasta Fox le ha faltado al respeto.
Que se asuma respaldado sólo por uno de cada tres electoress y por casi ocho de cada cien mexicanos.
La caricatura de camacho, viene a cuento.

Es posible reformar para quedar igual o incluso para retroceder.
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